Llamamos crisis miasténica a la agravación brusca de la musculatura respiratoria. La sintomatología se caracteriza por la presencia de disnea (sensación de falta de aire), cianosis (coloración azulada de piel y mucosas), taquipnea (aumento del número de respiraciones por minuto), nerviosismo, sudoración, pánico, aumento de las secreciones bronquiales y dificultad para eliminarlas con la tos. Con frecuencia la crisis miasténica está provocada por una infección, aunque también se puede desencadenar tras una intervención quirúrgica, estrés emocional, traumatismo, embarazo, parto... Generalmente, se anuncia con una agravación de los síntomas preexistentes, afectando finalmente la capacidad para respirar.
En ocasiones, en pacientes con afectación de la musculatura de la deglución, el alimento puede pasar a vías respiratorias, provocando obstrucción bronquial aguda, o infecciones respiratorias secundarias al paso de estos a bronquios que comprometen la oxigenación y provocan insuficiencia respiratoria aguda. La afectación de los músculos respiratorios y/o de los músculos de la deglución durante la crisis miasténica, hace necesaria la hospitalización inmediata del enfermo en un medio especializado (servicio de reanimación). En ocasiones, para permitir superar el período crítico de insuficiencia respiratoria puede ser necesaria la intubación endotraqueal, y la asistencia respiratoria mecánica.
La crisis miasténica, como hemos comentado anteriormente, es difícil de distinguir de una crisis colinérgica. La crisis colinérgica se desencadena por sobredosis de medicación anticolinesterásica (Mestinon, Prostigmina, Mytelase), o por presentar períodos refractarios a dicha medicación. Ante una crisis miasténica o colinérgica la actuación debe ser la misma: ingreso urgente del paciente en un centro hospitalario especializado.
Medidas a tomar ante una crisis miasténica Los familiares o amigos que se encuentran junto a un paciente que comienza a presentar una crisis miasténica pueden ayudarlo manteniendo una atmósfera de paz y tranquilidad, mientras esperan que la ambulancia pueda trasladarlo a un centro hospitalario, y deberán evaluar:
- Que no existe obstrucción de las vías respiratorias. - Fuerza de la tos. Favorecer la eliminación de secreciones. - Ritmo y esfuerzo respiratorio. - Estado cardíaco. - Color y temperatura de la piel. - Grado de ansiedad (generalmente la cianosis aumenta la excitación del paciente).
Un examen físico puede revelar cambios en el color de la piel y uñas (de pálido a cianótico), piel fresca y húmeda, tos débil, ritmo cardíaco acelerado, aumento de la tensión arterial, respiración rápida y/o superficial, confusión y letargo.
Primeros auxilios
- Si el paciente está sufriendo una crisis de insuficiencia respiratoria, compruebe que no hay alimentos dentro de su boca y elimine cualquier partícula visible.
- Realice la maniobra Heimlich únicamente si sospecha obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño (comida u otro objeto). - Elimine las secreciones bucales estancadas. - Si es necesario, ayude al paciente a respirar elevando y descendiendo sus brazos, siguiendo el ritmo respiratorio. -Coloque al paciente sentado y con los brazos en una zona de apoyo; esta postura favorece la respiración porque utiliza los músculos auxiliares torácicos. - Mantenga una atmósfera de paz y tranquilidad hasta que llegue la ambulancia.
Ante una crisis miasténica hay que revisar la medicación que está tomando el paciente, y compararla con la lista de medicamentos contraindicados ya que, en muchas ocasiones, la ingesta de uno de ellos es el factor desencadenante de la misma. Esta información será de gran ayuda para el médico que le visite en el Servicio de Urgencias.
Medicamentos contraindicados en la miastenia, o de monitorización estricta: Quinina Meprobamato Parches estrogenos Morfina Paromomicina Quinidina Guametidina Parches de nicotina Estreptomicina Sulfamidas Cloroquina Hexametonio Cocaína Tetraciclinas Gentamicina Èter Hematropina Benzodiazepinas Eritromicina Tobramicina Cloroformo Mecamilamina Antidepresivos Norfloxacino Fosfomicina Curare Diuréticos Litio Ciprofloxacino Imipenem Procainamida Hormonas Penicilamina D Kanamicina Viomicina Lindocaina Anavulatorios Interferón Colistina Azitromicina Clorpromacina Fosfatos orgánicos Betabloqueantes Polimixina B Neomicina Telitromicina * Setas, agua tónica, biter, vinos quinados y vacunaciones.
En ocasiones se ha observado que, pacientes miasténicos a quienes se les ha administrado una enema, han desencadenado una parada cardiorrespiratoria, por lo que es recomendable no administrar nada por vía ano-rectal. En caso de que sea imprescindible realizar una colonoscopia, o administrar una enema, es imperativo que se realice en un centro hospitalario y que el instrumental de reanimación esté preparado para su utilización, si es preciso